¿Cómo usar las velas Japonesas en el Trading?

Las velas japonesas son una forma de graficar el precio, con cientos de años de historia, pero traída a occidente en los años 80. Desde entonces, se ha convertido en el método de análisis técnico más extendido entre analistas y traders de todo el mundo por su eficacia a la hora de desvelar la psicología subyacente del mercado y por la utilidad de los patrones de velas japonesas.

Que son las Velas Japonesas.

Las Velas Japonesas, o “candlesticks”, son un sistema de graficación relativamente nuevo en Occidente, aunque no tan nuevo en el mundo, porque realmente existe desde comienzos del siglo XVIII en Japón.

Pero en Occidente no fue hasta finales de los 80 cuando empezaron a utilizarlos los analistas técnicos, y hoy actualmente están tan extendido que la mayoría de analistas técnicos que conozco, salvo algún seguidor de Ondas de Elliot o de patrones armónicos, utilizan las velas japonesas .

Veremos el porqué, ya que las velas japonesas suministran mucha más información que el simple gráfico de línea o incluso el de barras, además. Los patrones de velas japonesas son muy útiles para el desarrollo de estrategias de trading.

Origen de las Velas Japonesas

Hacia la segunda mitad del siglo XVII, en Japón había un mercado de arroz muy importante en la ciudad de Osaka. La importancia de este cereal era tal que podía ser considerado de tanta importancia como la moneda, como valor de intercambio.

Era un mercado puramente al contado, en el que se intercambiaba el arroz, pero también se intercambiaba oro, plata y aceite de colza. No es de extrañar que ya por aquel entonces, en torno a esta ciudad de Osaka, un gran grupo de comerciantes y de gente dedicada a comerciar con estas materias primas se asentaran allí y desarrollarán determinadas técnicas para analizar el precio de estas materias primas y hacer un seguimiento de ello.

 El arroz como sabes es un alimento de suma importancia en Asia, se puede guardar y se puede mantener por muchísimo tiempo, y hoy todavía es la base principal de la alimentación.

Hacia el año 1710 empezaron a cotizar los primeros mercados de futuros, precisamente en esta misma ciudad de Osaka y relacionados también con el mercado de arroz, pero también con el mercado de la plata. 

Los primeros derivados financieros comienzan a aparecer en Japón, no en Europa ni en Estados Unidos. Es en torno a este mercado de derivados financieros que surge una persona que terminó siendo sumamente respetada: Sokyu Honma

Vivió entre los años 1724 y 1803. Fue una de las primeras personas en decir que en el mercado financiero,  “el aspecto psicológico del mercado es crítico para tener éxito en el trading”

Estas palabras son suyas, donde ya era consciente de que aparte de la oferta y la demanda de la materia prima, era vital la psicología que había detrás de los compradores y los vendedores y que esa psicología determinaba mucho lo que el precio iba a hacer y lo que el precio estaba haciendo. 

Sokyu Honma se le atribuye la invención de este método de graficación de las velas japonesas, y todo parece ser que fue así. Sokyu era una persona muy reconocida y respetada y de hecho acabó convirtiéndose en samurái hasta los últimos años de su vida.

Cómo se interpretan las Velas Japonesas.

Tenemos dos tipos de velas: las velas alcistas y las velas bajistas. Todas las velas se dibujan con cuatro datos, tomando el precio máximo de ese día, el precio mínimo, el precio de apertura de dicho día y el precio de cierre del día. En realidad se puede aplicar en cualquier temporalidad. 

Si  la vela fuera en gráficos de 4 horas, sería la apertura en esas 4 horas, el cierre, el máximo y mínimo en esas 4 horas. La vela es alcista cuando el cierre es más alto que la apertura y se colorea de un color, normalmente azul, verde o blanco para distinguirlas precisamente de las bajistas.

Las velas bajistas toman exactamente los mismos datos: máximo, mínimo, precio de apertura y precio de cierre. La única diferencia es que en este caso el precio de cierre está por debajo del precio de apertura, de ahí que se llamen velas bajistas. 

Porque durante esa sesión el precio ha cerrado por debajo del precio de apertura y por lo tanto se considera que ha sido una sesión bajista. El color también cambia y pasa a ser normalmente rojo, pero a veces también se dibujan de color negro.

Como vemos esto proporciona muchísima más información que si simplemente tomamos el precio de cierre.

Los distintos elementos que tienen la vela son:

– La parte más sólida, la gruesa, se le llama cuerpo de la vela

– Los  “pinchitos” como yo les llamo, se les llama “mechas” o “sombras”. 

Trazar las velas japonesas es muy sencillo, el ordenador lo único que hace es, cuando se abre el periodo comienza a dibujarla en la zona del precio de apertura, por lo que empieza a dibujar la vela, en este caso todo como cuerpo y lo que ocurre es que se va a quedar la sombra o mecha marcando la zona que el precio ha visitado, pero ha rechazado en cierto modo.

Es decir, el ojo va a ver con muchísima facilidad,  primero cuál ha sido la diferencia entre la apertura y el cierre, algo que proporciona información sobre la psicología del mercado. Sobre todo en la temporalidad diaria y semanal. No tanto en temporalidades más pequeñas.

Y es que la diferencia que hay entre la apertura y el cierre tiene un efecto muy psicológico porque podemos imaginar que todos esos traders o inversores que han realizado operaciones intradía, si durante ese día el precio ha cerrado por debajo del precio de apertura a una cierta distancia, la sensación que han tenido es que la bolsa ha caído, y eso viene representado gráficamente por lo largo que sea el cuerpo de la vela japonesa. 

Habrá caído tanto más como largo sea el cuerpo de esa vela y ese color rojo ya nos indica que efectivamente ha sido una sesión bajista.

Las mechas lo que nos indica es que el precio visitó esa zona pero al final no cerró en dicha zona,  por lo tanto es una zona en la que el precio lo visitó. El precio estuvo cotizando en esa zona, pero al final retrocedió de esa zona, fue rechazado. 

En base a esto y según lo largas que sean las mechas y dónde estén situados las mechas o el cuerpo respecto al total de la vela, se dan una serie de patrones que los autores japoneses han clasificado con un gran número de nombres y tipos.  Sin embargo puedo asegurar que toda esa de serie de nombres y de patrones que existen no es ni mucho menos necesario memorizarlos ni estudiarlos. 

Porque en la práctica los que vais a utilizar, sobre todo, son los que voy a enseñaros aquí. Todos los demás son combinaciones de estos que vamos a ver.

Por tanto, si alguien quiere dominar las velas japonesas primero que no intente estudiar todos los patrones que hay, no es en absoluto una buena idea.  Segundo, simplificar, es decir intentar buscar los patrones más importantes porque funcionan todos ellos bastante bien. 

En función de la forma que tengan las velas, nos las podemos encontrar como las de la imagen, que son velas de indecisión. 

Debemos recordar que el cuerpo es la parte gruesa de la vela. Si no tienen cuerpo apenas quiere decir que la apertura y el cierre han estado muy cerca. 

Eso psicológicamente tiene importancia por el hecho de que si una sesión se abre y cierra prácticamente en el mismo nivel, quiere decir que prácticamente no ha pasado nada, que ha habido toda una jornada de operaciones y sin embargo acabamos casi en el mismo sitio donde hemos comenzado, y eso suele dar este tipo de forma a las velas, con un cuerpo muy pequeño y a lo mejor con alguna mecha en alguno de sus extremos, las cuales se denominan velas Doji.   

Luego tenemos las velas de impulso, que son las que tienen un cuerpo grande y estirado que automáticamente, según las vemos, nos están transmitiendo impulso, (momentum) fuerza en el mercado. 

Vemos que existe bastante distancia entre la apertura y el cierre y eso quiere decir que en esa sola sesión ha sido capaz de avanzar mucho, y si ese avance es muy superior al de un buen número de sesiones anteriores, pues nos está diciendo que sólo en un día ha bastado para recorrer el camino que antes necesitaba 10 días por recorrer. 

Las implicaciones psicológicas de esas velas son a su vez muy importantes, y vemos que cuando el cuerpo es grande tenemos unas velas de impulso destacables.

Patrones de velas japonesas en trading

Básicamente estos dos tipos de patrones de velas japoensas son el mismo, y en la bibliografía de velas japonesas se les suele llamar a uno el “martillo” y al otro “la estrella fugaz”,  que viene a ser un martillo al revés. 

1º El Martillo Su interés está en que la propia mecha nos está indicando que hay un rechazo en esa zona, es decir, si veníamos de una tendencia bajista, el martillo tiene que tener la mecha hacia abajo y si el precio de repente nos dibuja este patrón de vela japonesa (sale una vela con forma de martillo) quiere decir que la sesión comenzó en un nivel, visitó niveles inferiores, fue rechazado por esos niveles inferiores y acabó cerrando o muy cerca de donde abrió o por encima de donde abrió. 

Esas implicaciones psicológicas son inmensas, pues venimos de caer y de repente llega un determinado nivel, parece que sigue cayendo durante el día pero acaba rebotando y cerrando más arriba de donde abrió.

Este se considera un patrón de vela japonesa de vuelta,  y son muy fáciles de identificar porque, primero, tiene una tendencia que va en su dirección, y segundo, la mecha está marcando la zona de rechazo. 

2º Estrella fugaz, o martillo invertido. Lo mismo ocurre con este patrón de vela japonesa. Sube y sube y de repente nos encontramos como que tiene “alergia” en ese nivel.

En la práctica sí que es verdad que he detectado que cuanto más cerca esté el cierre de la dirección que pronosticamos mejor, pero nada más. Pero lo que sí es muy importante es que la mecha, cuanto más larga sea mejor, porque más claro estará siendo el patrón de rechazo y más evidente estará quedando dibujado que está rechazando esa zona. También vemos la enorme implicación psicológica que tiene eso. Si ha visitado una zona pero ha sido completamente rechazada.

3º Envolventes. Veremos otro de los patrones de velas japonesas, que es el envolvente, (o en cualquier mercado de 24 horas).

Una envolvente es una segunda vela cuyo cuerpo abraza el cuerpo de la vela anterior. Cuanto más abrace el total de la vela anterior muchísimo mejor. Ésta sí que es importante que tenga el color en la dirección del rebote que buscamos. La segunda vela, si buscamos un movimiento alcista, debe ser una vela alcista. 

Y si buscamos un movimiento bajista que sea una vela bajista.  En este caso vemos durante un movimiento bajista una vela que parece que sigue siendo bajista (a la izquierda), pero vemos que al día siguiente tenemos una vela muy alcista, que abarca y envuelve totalmente la vela anterior y acaba cerrando bastante más arriba. 

Esto psicológicamente también es muy importante y es exactamente lo mismo que el martillo, solo que ha requerido de dos sesiones para dibujarse en vez de una, pero las consecuencias psicológicas son las mismas. Si sumamos las dos velas el resultado es un martillo (ver figura de la derecha). Si tomamos la envolvente y la sumamos nos da exactamente un martillo, que como vemos y ya he explicado antes,  es una vela de rechazo fulminante.

Para sumarla cogemos tomamos la apertura de la 1ª vela y el cierre de la 2ª vela, y la distancia existente entre ambas sería el cuerpo. Queda por lo tanto un cuerpo muy pequeño y todo lo demás es mecha.  Efectivamente es como si el martillo fuera el equivalente a una temporalidad del doble.

Si vemos una envolvente en gráficos de 1 día pues equivale a un martillo en gráficos de 2 días; si tenemos una envolvente en gráficos de 4 horas equivale a un martillo en gráficos de 8 horas, pero la repercusión es la misma.

Consejos a tener en cuenta sobre las velas japonesas.

1º Las velas japonesas son patrones de corto plazo. Si tenemos una tendencia que ha durado días, meses o años,  porque salga un único martillo, que es la vela de un único día, no podemos pensar que se va a dar completamente la vuelta.  Es la vela de un solo día y no es suficiente para que el precio se de la vuelta por completo. En absoluto. Es la psicología de un único día frente a la psicología de semanas o meses.  Por lo tanto, debemos tomarlo siempre como patrones de corto plazo.  Puede que haya un rebote que dure algunos días, que dure más pero no se debe ser ambicioso y buscar un movimiento excesivamente largo, porque es un patrón de corto plazo que puede generar una tendencia de corto plazo.

2º Buscar siempre confirmación adicional. No se debe entrar o salir de operaciones sólo por la forma de una vela, buscar confirmación adicional o bien soportes y resistencias, o niveles de Fibonacci, en una confluencia con algún otro indicador. Pero vemos que con la confluencia de soportes y resistencias mejora bastante la señal. Si no coincide con ninguna otra confirmación no funcionará nada bien.

3º Tener en cuenta la temporalidad, y es que las velas japonesas nos transmiten muy bien la psicología de ese marco temporal, la psicología de esa sesión de training. Si son velas japonesas en gráficos de un minuto te estará transmitiendo solo la psicología de ese minuto.  En un minuto la psicología poco puede decirnos, sin embargo en un día entero de trading la psicología de todo lo que ha ocurrido durante ese día con la cantidad de posiciones, venturas y desventuras de los traders que ha habido durante dicho día te dice muchísimo más. 

Por lo tanto, las velas japonesas funcionan mejor en temporadas altas que en bajas, como ocurre con muchas herramientas de análisis técnico. Nadie debería buscar en gráficos de 1 minuto o 5 minutos martillos porque se va a encontrar demasiados y les va a dar falsas señales, porque no recoge más que el sentimiento de unas pocas operaciones que ha habido durante 1 ó 5 minutos.  



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