¿Juega el Trader a los Dados?

¿Practicas trading o juegas? ¿Cuál es la diferencia?

En alguna ocasión seguramente te han dicho “¡Ah! ¿Juegas a bolsa?” No cabe duda que mucha gente confunde la especulación con el juego, y debemos aceptar que a veces las diferencias son confusas, ya que pueden tener muchas similitudes y diferencias.

Hace ya algunos años se anunció en España que el Grupo Las Vegas Sands abandonaba la posibilidad de desarrollar el conocido como Eurovegas en nuestro país.

Su presidente y fundador, Sheldon Adelson, nació en Dorchester (Massachusetts) en el año 1933, en el seno de un matrimonio de emigrantes judíos ucranianos, y actualmente se le estima una fortuna, según la revista Forbes, de 24.900 millones de dólares, que provienen básicamente de los negocios relacionados con el juego en países como Estados Unidos, China o Singapur.

Con más de 12.000 empleados, todos los días miles y miles de jugadores de todo el mundo acuden a sus locales de juego con la esperanza de hacer fortuna jugando.

Muchos de ellos ganan cantidades importante, otros muchos pierden, pero el que siempre gana en el largo plazo es el señor Adelson, gracias a que juega con la ventaja estadística de su parte. Cuanto más se juegue en sus casinos más gana. Los números están de su lado. Cuenta, como diríamos los traders, con esperanza matemática positiva.

La esperanza matemática no es más que la probabilidad de ganar o perder en el largo plazo, y depende exclusivamente de dos factores. La probabilidad de acertar, y el ratio beneficio riesgo, que no es otra cosa que lo que ganamos cuando ganamos, en comparación con lo que perdemos cuando perdemos.

El buen trader dispone de un sistema probado e investigado que sabe que le entrega Esperanza Matemática positiva, lo que significa que los números están de su parte.

Todos los casinos del mundo cuentan con Esperanza Matemática positiva, que es lo mismo que decir que “la banca siempre gana”. Y esto siempre será así con independencia de que en un momento dado algún jugador afortunado gane. Por cada vez que eso pasa, muchos otros están perdiendo.

Pero los seres humanos somos muy malos pensando en términos de probabilidad y de grandes números.

Un jugador participa en los juegos de azar por pura diversión. La simple anticipación de un posible premio le provoca placer, y un estímulo similar al que sentiría si realmente le hubiera tocado, aún a sabiendas de que la probabilidad de que le toque es realmente remota.

Y de eso se benefician los negocios del juego. Se pueden permitir el lujo de mantener públicamente los números de su parte, y aún así legiones de jugadores entrarán todos los días por sus puertas.

El trader, en cambio, sólo participa cuando las probabilidades están de su lado, como el señor Adelson. Sabe que de esa manera, con independencia de cuál sea el resultado de su siguiente operación, a la larga acaba ganando. Eso le mantiene alejado de emociones perniciosas.

No busca emociones, sólo ganar dinero sin obsesionarse con ello. Acepta que el azar juega un papel importante, y que nunca tendrá certeza absoluta de acertar, pero como conoce su sistema en profundidad sabe que cuanto más lo utilice, de una manera adecuada y disciplinada, más ganará. El tiempo está de su lado. Nunca actúa por corazonadas, sino por probabilidades.

Hay un dicho en el mundo del trading que dice “hay traders viejos y traders atrevidos, pero no hay traders viejos atrevidos” Si no practicas el trading de esta manera, en realidad estás jugando a la ruleta, y eso no es trading, sino simplemente juego, y el mercado, tarde o temprano, se llevará todas tus fichas.

Un jugador de póquer profesional, en realidad, se parece mucho a un trader. Ambos gestionan la incertidumbre y participan sólo con las probabilidades de su lado, ya que eso es lo que les genera los beneficios en el largo plazo. No implican a sus emociones, porque si eso ocurre te pones en modo jugador y se acabó la partida.

No te enfades con el mercado, ni te emociones con una buena operación. Trata a los beneficios y las pérdidas con el mismo interés e intensidad. Ambas cosas forman parte el juego, y durante años tendrás miles de las dos. Sólo si permaneces atento, y no dejas que las emociones te influya en exceso, podrás seguir tomando decisiones de trading adecuadas.

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